Mientras tanto, hay presentadas 700 solicitudes para poder acceder a una de las 65 que se van a ejecutar, después de años de trámites, en la espalda de la Ermita de Santa Clara. Esto, evidentemente, pone de manifiesto que hay público interesado en la compra de este tipo de inmuebles y que ahora mismo no está siendo atendido por parte de la administración local y autonómica, que hasta la fecha, lo único que ofrecen son cortinas de humo. Y que conste que la mayoría de las promociones comenzaron a venderse antes de la crisis actual. Ahí están los proyectos como el de las 1.500 VPO de la Florida, que hoy se encuentra totalmente paralizado, al igual que los previstos en San José del Pino o Cajas de Agua. Este último, como el de Santa Clara, cuenta desde hace meses, con enormes carteles anunciando su pronta construcción, cuando todavía andan pendiente de muchos flecos hasta que se puedan colocar las primeras piedras.
Todo ocurre mientras que la ciudad, solita y sin ninguna mano que la controle, se ha extendido por todo lo largo y ancho de su término municipal a base de viviendas construidas en lugares protegidos y no edificables, sin ponerles un solo pero.
De momento, está claro que la gestión debe ir encaminada hacia el ordenamiento urbanístico, trabajo que durará años, y por supuesto, en ofrecer viviendas de calidad y asequibles. Sobre todo en estos tiempos en los que los bancos no se caracterizan por dar muchas facilidades para la financiación. A ver si las pilas se ponen en funcionamiento y, no hay que esperar, otros cuatros años para ver VPO. Menos carteles y más promociones. Pipi Gago. Diario de Cadiz![0000284277_230x230_jpg000[1]](http://pipigago.files.wordpress.com/2011/03/0000284277_230x230_jpg0001.jpg)


